Quedan pocos meses para las elecciones en EEUU y uno de los temas que más me han interesado (además de Barack Obama) es el impacto que ha tenido la “ciberpolítica” o si se quiere, la política mediada por o potenciada gracias a la tecnología, particularmente Internet.Hemos escuchado de un debate donde la alianza entre CNN&Youtube (dos arquetipos de medios que representan la década del ‘90 del siglo pasado y la primera década de este siglo respectivamente). Hemos sabido de sedes de candidatos abiertas en SecondLife y de cómo MySpace y Facebook están cada vez más activamente en el centro de la atención política.
Un libro que aparece publicado el próximo marzo (2008) intenta precisamente abordar esos temas. El libro, titulado Millennial Makeover fue co-escrito por Michael Heiss y Morley Winograd, este último un ex-asesor de Al Gore y ya se encuentra disponible en Amazon.
Twitter- la popular aplicación que te permite saber qué están haciendo los de tu red extendida- ha crecido enormemente durante sus primeros meses de vida, pero al parecer todavía no llega a oido de los partidos políticos u oficinas de gobierno. Recuerdo que hace un par de meses aconsejaba al equipo de comunicaciones del Ministerio de Economía de Chile sobre las ventajas de usar twitter en la difusión de sus actividades. Al parecer no sirvió de mucho.
Por el lado de los partidos, en Chile sólo Renovación Nacional ha tomado la delantera, aunque ellos ni siquiera lo han anunciado oficialmente hasta ahora.
Para saber algo más sobre la relación entre Twitter y los Políticos los invito a leer el excelente artículo de Juan Gigli
Uno de los riesgos asociados al creciente interés de los grupos de poder tradicional (partidos, medios, etc) en los blogs y otras herramientas de la web 2.0 es su instrumentalización, es decir, transformarlos en intrumentos al servicio de sus propios intereses políticos. Por eso es que uno no puede dejar de solidarizar con la molestía de Genís Roca:
“Lo que me ofende es que crean que esto de la comunicación digital con sus ciudadanos es algo que se puede usar en período electoral para luego abandonarlo sin tan solo sonrojarse. Creen que es un recurso de imagen, como puede serlo la foto con un niño, y no entienden que es una actitud. Una posición ante el mundo.”
En post Roca comenta un sondeo en el que se demuestra cómo los políticos españoles usaron los blogs activamente antes de las últimas elecciones pero que -salvo contados casos- fueron dejados de lado luego de las mismas.
En Chile, la Fundación País Digital ha lanzado hace poco un programa especial para, precisamente, motivar a los partidos políticos en el uso de herramientas como los blogs para enfrentar las elecciones municipales del próximo año y las presidenciales del subsiguiente.
Lo curioso es que mientras nuestros políticos comienzan a subirse al carro de los blogs para cautivar a otros segmentos del electorado otras voces -también españolas- critican la pseudo-participación por canales virtuales, la que incluso sería algo así como un “efecto placebo”. Una de esas voces señaló hace poco:
“Si hasta ahora dudábamos de la eficacia de asistir a manifestaciones para cambiar el mundo, más absurdo resulta hacernos creer que los clicks en el ratón de nuestro ordenador son una forma de compromiso y lucha social”(fuente).
¿Se repetirá en nuestro país lo mismo que ya ocurrió en España?