¿Qué ocurre cuando googleas a los políticos? Lo que aparece en la primera página de Google es muy importante porque la mayoría de las personas sólo buscan en esa primera página y por tanto todo candidato o político debería preocuparse de los temas a los que se asocia su nombre. La meta para ellos es posicionar en la primera página de Google los links a las páginas que proyectan una mejor imagen pública (temas positivos) en vez de aquellos más conflictivos o de impacto negativo.
Lamentablemente (o afortunadamente) los políticos tienen muy poco control sobre lo que se dice de ellos en Internet y aunque lo tuviesen tampoco es posible “controlar” a Google, por ende, en muchos casos resulta inviable que ellos logren una “buena selección” para esa muy deseada primera página de Google.
Esto nos sirve nuevamente para demostrar un ejemplo del poder que pueden desplegar los blogs y la ciudadanía en la web. En una frase: El impacto puede ser notorio si los blogs -actuando responsablemente- deciden “castigar” o “premiar” a determinados políticos .
Nos había llamado la atención los comentarios dejados por algunas personas a un artículo publicado en la página de la campaña UN COMPUTADOR POR NIÑO donde nos referimos a una reunión que tuvimos con el ex-candidato presidencial Joaquín Lavín para contarle sobre la campaña. Al parecer las personas que han dejado comentarios suponen que el político les contestará porque se dirigen a el de manera directa (ver comentarios aquí).
Frente a la curiosidad, lo buscamos en Google.cl y el resultado fue sorprendente. Tal como se muestra en la imagen de abajo, la SEGUNDA mención a Joaquín Lavín en Google esta asociada a la campaña “un computador por niño”, superando incluso a una referencia de la Universidad en la que trabaja y a su propio partido político, además de las infaltables referencias de los medios de comunicación tradicionales.
Uno de los riesgos asociados al creciente interés de los grupos de poder tradicional (partidos, medios, etc) en los blogs y otras herramientas de la web 2.0 es su instrumentalización, es decir, transformarlos en intrumentos al servicio de sus propios intereses políticos. Por eso es que uno no puede dejar de solidarizar con la molestía de Genís Roca:
“Lo que me ofende es que crean que esto de la comunicación digital con sus ciudadanos es algo que se puede usar en período electoral para luego abandonarlo sin tan solo sonrojarse. Creen que es un recurso de imagen, como puede serlo la foto con un niño, y no entienden que es una actitud. Una posición ante el mundo.”
En post Roca comenta un sondeo en el que se demuestra cómo los políticos españoles usaron los blogs activamente antes de las últimas elecciones pero que -salvo contados casos- fueron dejados de lado luego de las mismas.
En Chile, la Fundación País Digital ha lanzado hace poco un programa especial para, precisamente, motivar a los partidos políticos en el uso de herramientas como los blogs para enfrentar las elecciones municipales del próximo año y las presidenciales del subsiguiente.
Lo curioso es que mientras nuestros políticos comienzan a subirse al carro de los blogs para cautivar a otros segmentos del electorado otras voces -también españolas- critican la pseudo-participación por canales virtuales, la que incluso sería algo así como un “efecto placebo”. Una de esas voces señaló hace poco:
“Si hasta ahora dudábamos de la eficacia de asistir a manifestaciones para cambiar el mundo, más absurdo resulta hacernos creer que los clicks en el ratón de nuestro ordenador son una forma de compromiso y lucha social”(fuente).
¿Se repetirá en nuestro país lo mismo que ya ocurrió en España?
¿Pueden los blogs transformarse en herramientas efectivas de cambio político?
La posibilidad de escribir en bitácoras abiertas a la lectura pública puede y debe ser entendida como una extensión del derecho a la libertad de expresión y por tanto como un acto con potenciales implicancias políticas. Lo anterior teniendo en cuenta que los blogs cumplen con varios requisitos que favorecen su uso para fines políticos:
La sumatoria de todos estos elementos transforma a lo que ocurre en torno a los blogs en algo potencialmente peligroso para los gobiernos autoritarios o para autoridades (públicas o privadas) que en contextos tan disímles como las empresas, las ONGs, las Universidades o colectivos sociales podrían ver sobrepasadas sus capacidades de control o desafiadas sus potestades.
Dado lo anterior, me parece interesante investigar bajo qué circunstancias la blogosfera puede servir como un espacio político al servicio de prácticas democráticas y de una ciudadanía activa. Lo anterior es relevante porque BLOGOCRACIA.NET se plantea como un proyecto que podría ayudar a la expansión de los límites de la política tradicional, es decir a su re-definición para incorporar a nuevos actores, nuevas voces, nuevas perspectivas.