Uno de los riesgos asociados al creciente interés de los grupos de poder tradicional (partidos, medios, etc) en los blogs y otras herramientas de la web 2.0 es su instrumentalización, es decir, transformarlos en intrumentos al servicio de sus propios intereses políticos. Por eso es que uno no puede dejar de solidarizar con la molestía de Genís Roca:

“Lo que me ofende es que crean que esto de la comunicación digital con sus ciudadanos es algo que se puede usar en período electoral para luego abandonarlo sin tan solo sonrojarse. Creen que es un recurso de imagen, como puede serlo la foto con un niño, y no entienden que es una actitud. Una posición ante el mundo.”

En post Roca comenta un sondeo en el que se demuestra cómo los políticos españoles usaron los blogs activamente antes de las últimas elecciones pero que -salvo contados casos- fueron dejados de lado luego de las mismas.

En Chile, la Fundación País Digital ha lanzado hace poco un programa especial para, precisamente, motivar a los partidos políticos en el uso de herramientas como los blogs para enfrentar las elecciones municipales del próximo año y las presidenciales del subsiguiente.

Lo curioso es que mientras nuestros políticos comienzan a subirse al carro de los blogs para cautivar a otros segmentos del electorado otras voces -también españolas- critican la pseudo-participación por canales virtuales, la que incluso sería algo así como un “efecto placebo”. Una de esas voces señaló hace poco:

“Si hasta ahora dudábamos de la eficacia de asistir a manifestaciones para cambiar el mundo, más absurdo resulta hacernos creer que los clicks en el ratón de nuestro ordenador son una forma de compromiso y lucha social”(fuente).

¿Se repetirá en nuestro país lo mismo que ya ocurrió en España?