Lo que ha ocurrido en Myanmar (ex Birmania o Burma en inglés ) en los últimos dos o tres días era inevitable: el gobierno militar cerrando ciber-cafés y cortando el acceso a Internet. Tal como ha señalado un analista de esta crisis: “La tecnología ha pasado a ser el peor enemigo de los generales.”

Internet y otras nuevas tecnologías, particularmente la telefpnía celular, pueden servir como grandes herramientas de resitencia a las dictaduras . En el caso de Myanmar la difusión del video con el asesinato de un periodista japonés o la campaña del estudiante Canadiense en Facebook que en poco más de un mes ha logrado sumar más de 100 mil miembros es prueba de ello. Pero la dictadura habría logrado interrumpir el servicio de Internet, censurado o atacado a blogs opositores e intentado bloquear señales de celulares. Si todo eso es posible de hacer, entonces, creo que estamos en problemas.

Más allá del periodismo ciudadano

Evidentemente es fundamental que la gente use la tecnología disponible para informarse e informar sobre lo que ocurre en contextos como el de Myanmar. Sin embargo lo importante en este caso no es tanto lo que las personas (todos nosotros) podemos hacer para difundir los abusos de la autoridad, sino que cómo logramos que el mensaje pueda ser escuchado tanto por nuestros connacionales como por los actores relevantes (medios tradicionales, ONGs, organismos internacionales, etc) del mundo.

En ese sentido, lo que todos deberíamos preguntarnos en nuestros propios países es hasta que punto contamos con una infraestructura digital para la democracia. Dicha infraestructura debe entenderse como la existencia de canales que resistan un bloqueo por parte del gobierno (o el sabotaje de gobiernos hostíles en caso de un conflicto) de manera de asegurar que la información pueda circular libremente en ambas direcciones.

Entonces la pregunta es ¿Posee nuestro país múltiples redes tanto de dominio estatal como privado que garanticen la libre circulación de la información? En el caso chileno tiendo a pensar -aunque tengo que investigar esto más a fondo- que nosotros podríamos estar hoy lejos de la realidad de Myanmar. Tenemos infraestructura de red telefónica fija, celular (tanto de voz como de datos) así como enlaces de internet (vía fibra y ahora vía Wimax) bajo control del varias empresas, lo que seguramente podría reducir la posibilidad de censura o intentos de control de la información. Tengo dudas sobre el enlace internacional (backbone) que nos conecta con el mundo. Hasta donde entiendo, todo lo que entra y sale de Chile pasa por dos o tres canales bajo la Carretera Gral. San Martí, los que además podrían ser facilmemente cortados en tiempos de crisis.

El tema no es trivial puesto que muchos de nosotos damos por sentado que “Internet está siempre disponible“¿Qué pasaría si en Chile, Argentina, España o cualquiera de nuestros países -ahora acostumbrados a vivir en democracia- de pronto se producen retrocesos hacia gobiernos que limitan la libertad de expresión?

Esta clase de preguntas debemos formularlas ahora que vivimos en democracia porque si las cosas cambian, puede ser demasiado tarde. El caso de Myanmar nos debe servir como un llamado de alerta.

¿Algunas ideas para asegurar este Infraestructura Digital para la Democracia?

Los siguientes blogs tienen imágenes de los acontecimientos de ese día. (Vía Global Voices y esta vía Blog of Nyein Chan Yar):

Niknayman blog
Justice and Injustice
Soneseayar Blog (Un video clip desde la calles de Yangon).
Myanmar Media, Education & Development Watch